La importancia de tener un plan de vida


Un plan de vida es una estructuración detallada de las acciones a realizar en cada área



Vivir sin un plan de vida es ser una marioneta del mundo. Es desperdiciar nuestro tiempo y dejar que los demás hagan con nosotros lo que quieran.


Siempre recuerdo en la obra, Alicia en el país de las maravillas, cuando Alicia se acercó al Conejo Blanco y le preguntó en voz baja: ¿Señor, voy por buen camino? este le respondió: ¿Sabes a dónde vas?  A lo cual ella le contesta de manera tímida: No. Entonces el Conejo en tono burlón le dice: Ah, si no sabes a dónde ir, cualquier camino que elijas es bueno.


Es triste ver como muchas personas van sin saber a dónde ir; parece que sólo siguen el lema: "Como venga la vida, vamos viendo". Viven el día a día sin un norte, sin un camino que seguir, sin ilusiones por las cuales luchar. Eso es como intentar controlar un vehículo a alta velocidad sin frenos ni volante o como viajar en un avión donde el piloto no tenga panel de instrumentos. Considero que nadie con cierto nivel de sensatez manejaría un carro así o se montaría en ese avión. Sin embargo, he notado, son muchos los que van por la vida a toda velocidad sin frenos ni volante y, para colmo, sin panel de control.


Tener un plan de vida es tomar el control de nuestra existencia, dar respuestas precisas y coherentes a las siguientes interrogantes: ¿Cuál es  nuestro propósito de existir? ¿Qué vamos a hacer con nuestro tiempo?  ¿Hacia dónde vamos a orientar nuestros esfuerzos? ¿Cuáles sueños vamos a hacer realidad?


Son preguntas con cierta carga filosófica que solo podemos responder nosotros mismos: al fin de cuentas es nuestra vida. Y de las respuestas que les demos y pongamos en práctica, va a depender que tan alto y lejos podamos llegar…


Un plan de vida es una estructuración detallada de las acciones a realizaren cada área que nos vayamos a desenvolver. Establece las metas que queremos lograren el plano: Profesional, familiar, intelectual, social, espiritual, laboral u otros; así como cada uno de los pasos o estrategias a seguir para alcanzarlas y, algo muy importante, el tiempo a emplear.


Encauza las acciones diarias a directrices que le dan sentido a nuestra vivencia. En este sentido, brinda un marco de referencia para la toma de decisiones. No debe utilizarse como un mapa rígido que limite nuestra capacidad de reacción; sino como una luz en el horizonte que con cierto grado de flexibilidad permita adecuarse ordenadamente a los imprevistos por los cuales atravesamos en el recorrido vivencial. Su objetivo es servir de guía para construir a esa persona que queremos ser dentro de cinco o máximo diez años.



Es importante tomar en cuenta, para crear un plan de vida debe partirse de un análisis objetivo de la actual situación donde nos encontramos. En dicho análisis es necesario contemplar cuáles son las fortalezas y debilidades que nos caracterizan. Esto permite alzar el vuelo desde una base sólida. Ya que es imposible convertirse en un escritor de la talla del Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, en cinco años si ni siquiera se domina las técnicas de escritura.


Lo que nos lleva a entender, para lograr metas se debe partir de una posición que permita avanzar o en el caso extremo, comenzar por construir las bases. Además, se debe tomar en cuenta que el progreso debe ser paso a paso.


Supongamos que una persona quiere convertirse en un profesional muy bien remunerado.  Si aún no tiene una formación universitaria, debe empezar por evaluar para cuál carrera tiene más capacidades, que tanto es la paga para esa profesión y en cuánto tiempo puede ejercerla. Si fuera el caso que ya es profesional entonces tendría que valorar, cuál es su nivel de destreza y cuáles empresas tienen planes de formación y crecimientos para sus profesionales. Así como también considerar matricularse en un postgrado que contribuya a mejorar su nivel de conocimientos y profesionalismo, de modo tal que pueda exigir una mejor remuneración.



Cada uno de estos pasos debe redactarse en forma clara y precisa. De manera de ir evaluando los logros alcanzados. Tomemos el caso anterior de alguien que aún no es profesional pero si bachiller y establezcamos una meta de cinco años. Paso uno, inscribirse en la universidad; paso dos, ir avanzando en cada lapso académico; paso tres, graduarse. Al hacer un seguimiento como el descrito, se tiene un indicador de avance en la consecución de la meta. En el momento que haya un desvío se puede corregir la falla o reconfigurar el objetivo si ese fuera el deseo.


Para finalizar, quiero dejarle una tarea que sólo usted puede realizar. Comience por imaginarse que se levanta una mañana y se consigue frente a frente con un ser extraordinario y exitoso que lo supera en todos los aspectos; sin embargo, lo más asombroso es que tiene su mismo rostro. Al detallarlo, descubre que es una copia fiel y exacta de usted; pero en una versión mejorada. Cuando conversa con él, le recuerda que en su interior existe un  gran potencial que no está utilizando completamente y con el cual se puede apalancar para alcanzar niveles superiores de desarrollo. De allí que su labor consiste en comenzar a trabajar hoy mismo para transformarse en ese ser privilegiado que puede llegar a convertirse. Tenga presente que sin importar la edad que tenga: Siempre está a tiempo de lograrlo.


El camino más expedito para cumplir con esa tarea es tomar el control de su existencia. Esto solo lo logra al  redactar y ejecutar su plan de vida. Le garantizo que en poco tiempo se va a convertir en el personaje que realmente quiere y puede llegar a ser. ¡Esa será su más grande recompensa y, sobre todo, su mayor orgullo! Adelante, siempre adelante.


Autor: Aquiles Peña

Fuente: El capital financiero

7 vistas

© Todos los derechos reservados a Entrénate para el Éxito